El truco está en ser cada vez más consciente de lo que te ocurre y en ir adelantándote a los síntomas que ya se han repetido en las crisis pasadas. En mi caso, una euforia empieza con una inusual verborrea, un aumento considerable de la autoestima, pérdida de sueño y una aceleración desproporcionada del pensamiento. Si no me dejo de tomar mi litio, la química que regula mi estado de ánimo, todo va bien.
Gracias a Televisión Española he podido dar la cara, salir del armario si se quiere, y explicar a todos los españoles y a muchas personas que se encuentran en el extranjero y que ven 'Saber vivir' por el Canal Internacional, que una persona con una enfermedad mental se puede integrar perfectamente en la sociedad y puede llevar una calidad de vida nada desestimable.
Desde hace un año y pico estoy estable y dos cosas que me han ayudado sobremanera son mi relación de pareja, que me llena y me desborda en el sentido más positivo de la palabra, y mi trabajo en la agencia de noticias Servimedia. Allí he encontrado una gran familia que me arropa y me acepta tal y como soy, sin hacer un drama por la enfermedad que padezco, y que me da aliento para que cada mañana retome mi trabajo de periodista, en esta casa, vistiendo siempre una gran sonrisa de gratitud y acierto.
Cuando llegué a Servimedia tuve que explicar lo que me pasaba y retomé las siguientes palabras, que también he utilizado en el programa 'Saber vivir' para ayudar a subsanar la mala fama que la mayoría de los medios de comunicación han dado a la enfermedad mental.
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